Patrimonio Histórico de Sobrarbe

Sobrarbe                                                                                                             entrada en revisión

Panorámica de Sobrarbe desde el castillo de Samitier

La comarca de Sobrarbe, antiguo y extinto reino posee una gran riqueza histórica y patrimonial en la que cabe destacar nueve espacios de especial interés.

El Románico de la Fueva

En el valle de La Fueva, la Iglesia de San Juan de Toledo de la Nata es un magnífico ejemplo románico-lombardo que incluye en su interior un repertorio colorista de excepcionales pinturas murales.

Otro de los puntos indispensables de visitar es el recinto fortificado de Muro de Roda, una construcción de carácter defensivo y de tipología medieval considerada como uno de los conjuntos más espectaculares de la provincia de Huesca. Localizado en un emplazamiento estratégico, Muro de Roda, fue documentado inicialmente en el siglo XI como “muro maiore”, hasta que en 1134 fuera donado por el rey Ramiro II a la comunidad de canónigos de Roda de Isábena y con lo que cambiara de topónimo.

Cabe destacar también La iglesia de San Martín y La ermita de San Salvador en Charo y los castillos de Troncedo y Formigales.

Samitier
ermita de San Celedonio y San Emeterio junto al castillo de Samitier

En una magnifica atalaya y en el mismo municipio de La Fueva, sobre las impresionantes vistas del embalse de Mediano y el Congosto del Entremón se halla el conjunto defensivo religioso de Samitier, con la ermita de San Celedonio y San Emeterio así como el Castillo que lleva el mismo nombre del lugar.

Biello Sobrarbe

En el Bajo Sobrarbe, en Olsón, se erige la Iglesia de Santa Eulalia, conocida popularmente como “la catedral de Sobrarbe”. Una iglesia de estilo gótico tardío (siglo XVI) de impecable factura, con coro a los pies y cubierta por bóveda estrellada. En esta zona también se descubren en Almazorre, la Iglesia de San Esteban y el Molino. El templo románico, de finales del XII está ubicado en lo más alto del caserío con un buen acceso mediante abundantes escaleras pétreas de reciente fábrica. La torre se compone de dos cuerpos y es de construcción posterior (siglo XVI). Un gran edificio de piedra alberga en su interior el Molino de Almazorre. Para moler la harina y prensar el aceite, claro exponente de la vieja industria aceitera y harinera que floreció en este pueblo del municipio de Bárcabo.

Molino de aceite o almazara

 

L’Ainsa

Y por supuesto el bello conjunto Histórico-Artístico medieval de L’Ainsa. En la que sobresale la Iglesia de Santa Maria, el castillo, la plaza Mayor así como sus calles. Un conjunto arquitectónico de  los siglos XI -XVI que atesora dentro de sus murallas el recuerdo pétreo de la historia de esta comarca.

También se encuentran algunas casas: Casa Arnal (siglo XVI). Casa Bielsa (siglos XVI-XVII). El Arco del Hospital o lo que queda de la iglesia de San Salvador (siglo XII). En las cercanías del  castillo se encuentra la Cruz Cubierta (siglos XVI-XVII). La importancia de esta villa en la época medieval fecha del año 1124, cuando el rey Alfonso I le concede un fuero de repoblación y otros privilegios, como el derecho a tener mercado.

Monasterio de San Victorián

Un espacio arquitectónico que alberga una gran historia , tanto de la comarca como de Aragón. (Hay una entrada concreta en este mismo blog)

La Buerda

La iglesia de San Vicente de Labuerda se levanta como otro centro de interés histórico, religioso, artístico y arquitectónico. San Vicente es una interesante iglesia del siglo XII de estilo románico lombardo. En la que se hallan unas interesantes tablas góticas en su retablo mayor de finales del siglo XV. Y unas tallas y pinturas barrocas del siglo XVIII. A la entrada del recinto hay un esconjuradero. Pequeña edificación cuadrangular abierta a los cuatro puntos cardinales por arcos de medio punto.
Los esconjuraderos cobijaban las ceremonias que realizaba la comunidad, encabezadas por el párroco, para ahuyentar a los espíritus malignos que formaban las tempestades para conseguir que cayeran en lugares yermos o silvestres donde no causaran daño a animales ni cosechas.

Se Pueden visitar otros bellos esconjuranderos en Asín de Broto, Guaso, Almazorre y Pueyo de Araguas.

A orillas del río Ara: Fiscal, Broto y Torla monumental

En La rivera del Rió Ara encontramos tres núcleos de especial interés patrimonial. En Fiscal destaca el Batán de Lacort, Casa Antoné y la portalada románica de Janovas del s. XVI, trasladada a este emplazamiento.

En Broto se encuentra la ermita de San Blas de principios del siglo XII, y la de San Clemente de 1578. La iglesia del s. XVI, destaca por su torre de carácter netamente defensivo y almenada. También se encuentra la Casa del Valle, también conocida como la Carcél de Broto. Provista de una torre defensiva y usada durante siglos como cárcel. Los grabados e inscripciones dejadas por los reclusos del s. XVIII son lo mas emblemático.

Con la visita “Torla monumental”, con salida en la iglesia de la localidad. Se hace un recorrido por este pueblo emplazado en la entrada al sector Ordesa del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Interesantes casas y bellos rincones realzan la arquitectura tradicional alto aragonesa perfectamente conservada en este pueblo pirenaico.

 

Ermita de la Espelunga, un rincón para descubrir

Ermita de la Espelunga
Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
Interior de la ermita de la Espelunga

Saldremos de Charo para dirigirnos, con el vehículo particular, al monasterio de San Victorián no sin antes habernos apeado unos minutos para visitar la ermita del Pilar.

Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
Ermita del Pilar

Esta es una ermita de reciente restauración, donde podremos observar uno de los altares originales con la talla de San Beturián, antaño situado en una de las capillas del monasterio. Unos cientos de metros mas, en el gran conjunto religioso, dejaremos el coche y tomaremos el sendero marcado PR HU 43 que empieza rodeando parte del monasterio,

Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
San Victorián

actualmente en obras de restauración pero con visitas guiadas organizadas. Vale la pena hacer coincidir nuestra excursión con el horario de visitas. Andaremos hasta la parte mas elevada donde, en nuestra izquierda podremos ver un sendero, un poste indicativo y un panel informativo.  Nos encontramos en un paraje en que domina la vegetación baja  como el tomillo, el romero o  la aliaga para en pocos minutos dejar paso a un bosquecillo de  arbustos. A sus pies podremos contemplar el delicado gladiolo silvestre o los perfumados y pequeños narcisos amarillos. Alcemos los ojos del suelo y seguro que nos sorprenderá alguna que otra rapaz ya sea el buitre leonado, el milano real,  la águila culebrera o la perdicera.

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Ermita de San Antón
San Antón y la Silla de San Beturián

Sin casi darnos cuenta nos encontraremos con la ermita de San Antón      (s XVII) localizada en una minúscula pradera y que actualmente se utiliza para resguardar el ganado. La vegetación se vuelve mas alta, encontramos ya carrascas y pinos y el pequeño barranco de l’Abanera de agua fresca.

Al poco rato, de nuevo a la izquierda y bajo una gran roca hallamos la llamada “silla de San Beturian”. Según reza la tradición los romeros pedían un deseo mientras picaban en la silla con una piedra. En este momento el sendero marca una buena subida y enseguida se convertirá en un trazado serpenteante entre majestuosas carrascas que en su día no fueron convertidas en carbón.

El camino parece querer ascender directamente hacía las paredes rocosas. En este tramo si os fijáis  podréis observar en primavera pequeñas y curiosas orquídeas. De repente otra pared nos cierra el paso y nos obliga a virar a la derecha. El sendero sube de forma mas abrupta, sorteamos unas cuantas rocas en nuestros pies. En poco vislumbraremos la ermita perfectamente mimetizada, enclavada  en una cueva que forma la propia montaña.

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Ermita de la Espelunga bajo Sierra Ferrera

Una vez en lo alto una pequeña fuente nos refresca y reconstituye. Recuperados de la fuerte subida unas magnificas vistas nos dan la bienvenida al santo paraje de  la Espelunga. Lugar donde vivió San Beturián o Victorián antes de ejercer como abad en el cercano monasterio.  En el interior nos aguarda un mestizaje arquitectónico entre lo humano y  lo natural. La suave luz exterior se desliza por las pequeñas aberturas envulviendo los inmaculados muros blancos hasta desvanecerse detrás del altar, en la cúpula de roca que cobija este lugar.

Mas información en la revista “El mundo de los Pirineos” nº 84 o en el Blog de Joaquín Ventura

Biello Sobrarbe: Por tierras del Vero y Guara

 

Esta es una escapada de un día para conocer parte del Parque Cultural del río Vero en el Biello Sobrarbe, muy recomendable para hacer en primavera, otoño o en días soleados de invierno.

Saldremos de nuestra casa O chardinet d’a Formiga y tomaremos las carretera que va hacia Tierrantona, Palo y Mesón de Ligüerre hasta encontrarnos con la carretera A-138 L’Ainsa-Barbastro, nos dirigiremos hacia el sur, Barbastro, y enseguida giraremos hacia Lamata y Sierra de Guara, pasaremos por Jabierre, Mondot y finalmente llegaremos a la carretera A2205. Una vez mas nos dirigiremos hacia el sur (a la izquierda) hasta llegar a Eripol.

_0000417En Eripol dejaremos el vehículo y nos dispondremos a visitar el núcleo principal apiñado en torno a la Iglesia de Santa Eulalia s.XVI (UTM31TBG597852). Esta construcción consta de una única nave rectangular  con cabecera recta y torre de un solo cuerpo acabada en campanario. A su lado se encuentra un trinquete del s. XIX, con inscripción en uno de sus muros, destinado al juego de la pelota. El enrollado del pavimento es original y uno de los pocos que quedan en la comarca.

Nuestra siguiente parada es Almazorre, un pueblo con molinos, herrería, horno de cal,  ermitas, iglesias y esconjurandero, pequeño templete de planta cuadrada construido con mampostería que se cubre con cúpula esquifada y apuntada. Tiene una puerta en arco y t_0000522res vanos de medio punto en cada uno de los lados. Tradicionalmente a su cobijo se realizaban rituales para esconjurar tormentas, plagas y cualquier tipo de actuaciones que ponían en peligro la supervivencia de las personas y de la comunidad. A su lado la iglesia de San Esteban, de estilo románico del s.XII, de nave rectangular y ábside semicircular. La torre de planta cuadrada se erige con sillar y sillarejo de mampostería. Se accede desde el exterior por una escalera adosada a la misma. En el interior de la iglesia se han hallado restos pictóricos de gran valor en su cabecera. Se pueden observar elementos de decoración geométrica, una escena de psicostasis, una imagen se San Juan y la virgen Maria,  dos personajes montados en caballos y una imagen de un Pantocrátor. Estas pinturas están directamente relacionadas con las pinturas del Valle de Bohí en el pirineo catalán, por su calidad e interés histórico. Desde la misma iglesia sale el camino hacía el Dolmen y horno de cal, una bonita e interesante caminata de una hora aproximadamente.

Tomaremos de nuevo el vehículo para dirigirnos hacía al sur y a unos pocos kilómetros a nuestra derecha encontraremos una indicación: La ermita de la Virgen de la Sierra. Desde la ermita podremos admirar un bello paisaje con el Tozal de Asba como punto dominante del territorio.

Volveremos a la carretera y conduciremos  siguiendo las indicaciones hasta Lecina una población situada a las estribaciones orientales de la Sierra de Sevil. Conserva un casco urbano armonioso, construido de piedra, teja y losa, apiñado entorno una amplia plaza en que sobresale la iglesia, casa Sampietro, el “cubiero”, la herrería y la antigua escuela, hoy oficina de turismo. Casa Carruesco edificio del siglo XVI representa una de las casas fuertes mas características del bajo sobrarbe, compuesta por vivienda, oratorio, torre, patio y otras dependencias. Cabe destacar la gran cantidad de elementos arquitectónicos decorativos como arcadas, dinteles, pasos abovedados, matacán y escudetes entre otros. En Lecina no hay que olvidarse de visitar la encina o carrasca milenaria, con camino adaptado a discapacitados,  que da nombre al pueblo._0000427

_0000517Después de disfrutar de este entorno urbano accederemos a Betorz por la carretera huv3421 que parte de la misma Lecina. Betorz es otro maravilloso conjunto de casas de piedra y teja situado a 997 m de altitud, se distribuye en tres barrios llamados del castillo, medio y bajo. Todos ellos conectados por una calle principal interior con cruces incrustadas en las paredes, que marcan las paradas del vía crucis A lo largo y ancho del pueblo hay que destacar sus casas de arquitectura popular como casa Ferrandiz, casa Franco, casa Cavero, Carruesco o Buil, la iglesia de Santas Nunilo y Alodia, el molino de aceite o almazara de reciente restauración. Para visitarlo hay que pedir la llave a algún vecino y si se va en verano se esta intentando crear un servicio de visitas. Ya por terminar podemos bajar a comer en la fuente-lavadero-abrevadero de la Espuña a medio camino entre Betorz y Lecina. Una recomendación, aunque ya fuera de los limites de la comarca de Sobrarbe, es acercarse al emblematico y monumental casco histórico de Alquezar donde disfrutareis tambíen de un viaje en que  moros y cristianos se disputaban estas tierras. Y si a mas a mas es la hora de comer no os podéis perder una visita a La Posada de Lalola, en Buera a la sombra de Alquezar, un restaurante diferente con gente diferente que como nosotros os harán sentir como en casa, mientras van amenizando vuestra estancia con suculentos y variados platos.

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Excursión a Muro de Roda

muro-de-roda3 Muro de Roda es uno de los monumentos mas espectaculares de Sobrarbe, destacable tanto por los aspectos artístico-arquitectonico como por los paisajísticos, pues su panorámica visual es de 180º, con vistas sobre el Entremón, el Turbón, A Fueba, Cotiella, el macizo de Monte Perdido, sierra Ferrera o Guara.

Duración: 1h 10 minutos    Desnivel 386 m

El punto de partida de esta excursión empieza en Tierrantona, a menos de diez minutos en coche de Charo. Allí cogeremos la calle que nos conduce a las escuelas, donde acaba el asfalto y comienza la pista de tierra, una pista forestal marcada como el GR 1. Este itinerario es válido para hacerlo en BTT, incluso en vehículo particular (turismo) pudiendo estacionar en cualquier momento para seguir la ruta a pie. Al poco rato de dejar las escuelas nos desviaremos hacia la derecha para vadear un pequeño barranco que lleva agua todo el año  (perfectamente transitable en cualquier vehículo), así pues continuaremos esta pista en medio de campos de cultivo, dejaremos a nuestra izquierda un ramal que se dirige a L’humo de muro y al poco otro a la derecha  que nos lleva a Aluján, nosotros continuaremos sin salirnos de la pista marcada en blanco y rojo, pasaremos enfrente casa O Plano y poco a poco iremos ganando altura. Nos encontraremos aún con un par más de desvíos hacia L’Humo de Muro y Fumanal. No será hasta llegar a la bifurcación de Arasanz/Griébal/ Muro de Roda en donde tendremos que parar atención para no ir en dirección equivocada. En este punto nuestra pista es la de la izquierda, que en un pronunciado ascenso, nos permitirá llegar a la fortaleza de Muro de Roda  en poco mas de 20 minutos. Una vez en el recinto amurallado con recientes obras de restauración podremos tomar aliento y disfrutar de sus vistas y magnificencia de este rincón que forma parte de la historia de este antiguo condado, hoy comarca de Sobrarbe. Foto Ferran guàrdia. Consulta bibliográfica: Lozano, Chabier. “Senderos de La Fueva y Peña Montañesa” Prames 2007.

Paseo por Tella y sus ermitas

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Tella es un coqueto pueblo situado en una formidable balconada         sobre el valle del río Cinca, rodeado por altas montañas esconde un precioso tesoro: una serie de ermitas levantadas sobre un destacado paisaje.

A Tella accederemos por la carretera L’Aínsa-Bielsa, a 17 km de L’Aínsa y justo después de sobrepasar Hospital de Tella a nuestra izquierda arranca una sinuosa y estrecha carretera que asciende rápidamente hacía Cortalaviña, Revilla, el dolmen de Tella (una construcción o monumento funerario del neolítico emplazado en un bonito paisaje) y finalmente Tella.

Al llegar nos encontraremos con un centro de información del Parque Nacional, un museo de creencias y tradiciones y la iglesia, de donde parte nuestro paseo. Situados frente la entrada principal seguiremos el pequeño sendero que parte a nuestra izquierda rodeado de pequeños y dispersos arbustos que en poco darán paso a un húmedo bosque de pinos, boj y musgo.  Ya saliendo de este bosquecillo y justo enfrente a poca distancia podremos divisar un peñón rocoso y a sus pies la pequeña ermita de los Santos Juan y Pablo (foto) del año 1018. Consta de una sola nave terminada en abside y una minúscula cripta.

Después retrocederemos por el camino andado para enseguida girar a la derecha y subir por una pequeña cuesta hasta un collado, aqui un cartel nos indica hacia la ermita de la Virgen de la Peña (s.XVI), aquí nos será fácil poder observar alguna de las rapaces que surcan estos cielos, como el alimoche, el alcón, el buitre leonado, alguna que otra águila y quizás con un poco de suerte el majestuoso quebrantahuesos. Nosotros siempre que hemos estado allí tarde o temprano esta magnifica ave ha echo acto de presencia.

Ahora nos toca volver al collado y justo al otro lado encontraremos la ultima de las ermitas de Tella, la de Fajanillas. Originalmente románica ha sufrido a lo largo de su historia varias reformas como el agregado de la torre con sus aspilleras. De nuevo en el collado una indicación nos dirige de vuelta al pueblo. Todas estas ermitas se permite visitar su interior y este sencillo y delicioso paseo se puede realizar en 45 minutos, aunque os recomendamos disfrutarlo mucho mas, haciendolo con calma, recorriendo con la vista y el pensamiento cada rincón de este fantástico enclave. Foto de Ferran Guàrdia. consulta Bibliografica: Guerrero, Joaquiín “Sobrarbe: Ordesa y Monte Perdido” 2003.