El camino de los Miradores de Revilla y Escuaín

Andando por el entorno de Revilla y Escuaín

Desde Revilla tenemos diferentes opciones de senderismo: desde la posibilidad de cruzar las gargantas hasta Escuaín, descendiendo hasta el fondo del río Yaga y ascendiendo posteriormente de nuevo hasta Escuaín, o bien recorrer los miradores de Revilla en un paseo mucho más cómodo de gran interés ornitológico y paisajístico.

Ambas opciones están bien marcadas y son espectaculares, admirando en ellas las paredes de Castillo Mayor.

Los Miradores la morada del Quebrantahuesos

Nivel: Fácil – Duración: 1h 30min. – 2h.
Época: todo el año

Conduciendo por la A-138 giramos a una carretera estrecha señalizada hacia Tella, la Ruta de las Ermitas, la Garganta de Escuaín y los Miradores de Revilla junto al punto kilométrico pk.64. Después de unos 5,7 km la carretera se bifurca, tomando dirección Revilla, a la izquierda. Un cartel informativo: Miradores de Revilla, nos marca el inicio del itinerario. Dejaremos nuestro vehículo y nos dispondremos a caminar. Importante no olvidarse el agua, unos prismáticos y si tenemos, una guía ornitológica. De todas formas nos encontraremos con paneles que nos darán a conocer las aves mas características de la zona. Nos ponemos andar siguiendo el sendero y en unos 45 minutos llegaremos a los miradores. Para la vuelta: retroceder por el mismo sendero.

 Circular De Revilla a Escuaín

Para mas anadadores 5h 30min.

Llegamos al Pueblo de Revilla siguiendo las señalizaciones en la carretera. Nos ponemos en marcha (1225 m.) y en  seguida encontramos unas señales a la izquierda indicando Puente de los Mallos, Foratarruego y Puerto de Revilla. El camino nos lleva a la iglesia, donde se convierte en una senda. Cuando la senda se bifurca (4min) (1245 m), tomamos la de la derecha.

La senda discurre por encima del pueblo y el valle del río Yaga. Hacemos caso omiso de la señal que indica Consusa Superior apuntando a la derecha (10min) (1280 m), y nos mantenemos a la izquierda. La senda transcurre por suelo rocoso permitiéndonos admirar el Castillo Mayor.

Cruzamos un puente sobre el barranco de Consusa (23min) (1350 m). Llegamos a un cartel un indicator del “Parque Nacional (33min) (1380 m). Después de atravesar un puente sobre el barranco de Angonés (40min) (1390 m) la senda gira a la izquierda y al poco encontraremos señales hacia el Puente de los Mallos, La Valle, el Gurrundué Medio y Escuaín a la izquierda.

Las gargantas de Escuaín

A través del frondoso bosque veremos la Garganta de Escuaín. Después de cruzar el barranco de la Garganta (1h22min) (1500 m) seguiremos las señales hacia el Puente de los Mallos, La Valle y Escuaín a la izquierda. En unos minutos empieza una subida que, una vez superada, (1h40min) (1425 m) nos lleva a una bifurcación (1h45min) (1425 m). Nos dirigimos a la derecha.

Después de cruzar un barranco más (1h53min) (1445 m) llegamos al Puente de los Mallos (2h10min) (1450 m.). Cruzamos el puente seguimos la señal hacia Escuaín. La senda sube a las Valles Altas de Escuaín (2h18min) (1495 m) , donde disfrutaremos de un panorama sobre la Garganta de Escuaín. Veremos el Circo de Gurrundué hacia el norte, y al oeste la plana Sorripas.

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Después de cruzar un arroyo (2h21min) (1490 m) giramos a la izquierda y encontramos una señal hacia Escuaín. Seguimos la señal y las marcas blancas y verdes a un llano, donde encontramos más señales. Junto a un corral empieza una pista (2h26min) (1510 m). Caminando por esta pista apreciaremos las paredes rocosas de la parte alta de la garganta. Tras pasar una fuente y cruzar un barranco (2h41min) (1450 m) podremos incluso admirar el macizo de Cotiella, en primer lugar a la izquierda, y después de cruzar un barranco (3h05min) (1340 m), delante de nosotros. Pasaremos una cadena que cierra la pista al tráfico (3h28min) (1215 m) y llegaremos a Escuaín (3h33min) (1200 m). Cogemos la carretera en dirección a Revilla.

Surgéncias del Yaga

Unos minutos después de pasar una cascada (3h43min) (1160 m) encontraremos una senda a la izquierda (3h46min) (1160 m). Tomamos esta senda que serpentea descendiendo a través de un bosque. Al llegar a las bifurcaciones  (4h0min) (1000 m) seguimos siempre las señales hacia Revilla y el Río Yaga a la izquierda. Más adelante veremos a la izquierda la surgencia del río Yaga con una cascada y grandes pozos de agua (4h05min) (970 m). En la bifurcación siguiente (4h07min) (965 m), tomamos a la derecha el camino a Revilla. El ramal de la izquierda nos llevaría a la orilla del río Yaga, que merece una visita.

Caminando hacia Revilla alcanzaremos también el río (4h09min) (950 m). Cruzamos el río por grandes bloques de piedra. En el lado opuesto una señal nos guía a una senda que nos lleva a una terraza con una poza de agua rodeada por paredes rocosas (4h19min) (955 m). Tras cruzarla la senda sube un buen rato a través de un bosque que posteriormente da paso a pinos (4h40min). Una vez en la cresta seguimos la margen derecha del barranco. Desde aquí divisamos la Punta Llerga y la Peña Montañesa.

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Después de cruzar el barranco la senda se bifurca y cogemos el camino de la derecha. Llegaremos a la carretera de Revilla (4h59min) (1110 m). Giramos a la izquierda y volvemos a Revilla en unos minutos (5h25min) (1245 m).

Mapas y trazado

 

El Cañon de Añisclo: Uno de los mas bellos paisajes para disfrutar sin bajarse del coche.

El Rio Bellós: el gran protagonista
Cañon de Añisclo. Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido. Casa Rural O Chardinet d'a Formiga. Turismo sotenible. Ecoturismo. Naturaleza
El río Bellós, el verdadero protagonista del Cañon en una de sus crecidas. Otoño.
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La estrecha carretera cruza el río Bellós

El Cañon de Añisclo es sin duda uno de los parajes mas bellos de este territorio. Se puede disfrutar de el sin bajarse del vehículo particular. Es pues un buena excursión para aquellos que os gusta caminar poco o nada. O ideal para hacerla en un día lluvioso cuando el andar no se hace muy agradable.

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El Cañon de Añisclo con sus riscos calcáreos y su curiosa combinación de vegetación mediterránea y continental
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Una haya en el camino

Desde Ochardinet d’a Formiga tomaremos dirección L’Ainsa para a continuación tomar dirección norte, hacia Bielsa y Francia. Pasaremos por los pequeños nucleos de Labuerda y Escalona para seguidamente, en la rotonda, girar hacía la izquierda para seguir las indicaciones que nos llevarán cerca de Puyarruego, por la pequeña carretera que se adentra en el fabuloso paisaje del Cañon de Añisclo. Aquí el agua, las rocas, las altas paredes, el bosque y el ruido tranquilizante del rio Bellós se adueñan de nuestros sentidos, solo podemos dejarnos llevar por la belleza abrupta del lugar.

Cañon de Añisclo. Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido. Casa Rural O Chardinet d'a Formiga. Turismo sotenible. Ecoturismo. Naturaleza
Estación de aforo en la garganta de las Latiallas. En el km 7.5 de la carretera.

En invierno las hojas caídas de los arboles nos despejarán la vista del rio de aguas bravas e impolutas. El murmullo casi ruidoso del agua en primavera se oye por todas partes y las hojas tiernas de los arboles se apoderarán de nosotros. En las tardes de verano el lugar se convierte en un sombrío y fresco paraje donde escapar de los poderosos rayos de sol. Y en otoño… un rincón mágico donde se juntan todas las sensaciones de todos los días del año.

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Anticlinal de Añisclo
Un Paisaje maravilloso

Si este es un paisaje maravilloso desde el vehículo, imagínate pues paseándote por él… cruzar el puente románico sobre aguas salvajes. Descubrir el rincón de San Úrbez, tocar el río, acercarse a sus infinitas paredes. Disfrutar de los lugares de la Ripareta  o de Fuenblanca… Realmente hay que vivirlo con todos los sentidos.

Fotografías: Ferran Guàrdia

 

Ermita de la Espelunga, un rincón para descubrir

Ermita de la Espelunga
Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
Interior de la ermita de la Espelunga

Saldremos de Charo para dirigirnos, con el vehículo particular, al monasterio de San Victorián no sin antes habernos apeado unos minutos para visitar la ermita del Pilar.

Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
Ermita del Pilar

Esta es una ermita de reciente restauración, donde podremos observar uno de los altares originales con la talla de San Beturián, antaño situado en una de las capillas del monasterio. Unos cientos de metros mas, en el gran conjunto religioso, dejaremos el coche y tomaremos el sendero marcado PR HU 43 que empieza rodeando parte del monasterio,

Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
San Victorián

actualmente en obras de restauración pero con visitas guiadas organizadas. Vale la pena hacer coincidir nuestra excursión con el horario de visitas. Andaremos hasta la parte mas elevada donde, en nuestra izquierda podremos ver un sendero, un poste indicativo y un panel informativo.  Nos encontramos en un paraje en que domina la vegetación baja  como el tomillo, el romero o  la aliaga para en pocos minutos dejar paso a un bosquecillo de  arbustos. A sus pies podremos contemplar el delicado gladiolo silvestre o los perfumados y pequeños narcisos amarillos. Alcemos los ojos del suelo y seguro que nos sorprenderá alguna que otra rapaz ya sea el buitre leonado, el milano real,  la águila culebrera o la perdicera.

Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
Ermita de San Antón
San Antón y la Silla de San Beturián

Sin casi darnos cuenta nos encontraremos con la ermita de San Antón      (s XVII) localizada en una minúscula pradera y que actualmente se utiliza para resguardar el ganado. La vegetación se vuelve mas alta, encontramos ya carrascas y pinos y el pequeño barranco de l’Abanera de agua fresca.

Al poco rato, de nuevo a la izquierda y bajo una gran roca hallamos la llamada “silla de San Beturian”. Según reza la tradición los romeros pedían un deseo mientras picaban en la silla con una piedra. En este momento el sendero marca una buena subida y enseguida se convertirá en un trazado serpenteante entre majestuosas carrascas que en su día no fueron convertidas en carbón.

El camino parece querer ascender directamente hacía las paredes rocosas. En este tramo si os fijáis  podréis observar en primavera pequeñas y curiosas orquídeas. De repente otra pared nos cierra el paso y nos obliga a virar a la derecha. El sendero sube de forma mas abrupta, sorteamos unas cuantas rocas en nuestros pies. En poco vislumbraremos la ermita perfectamente mimetizada, enclavada  en una cueva que forma la propia montaña.

Ermita de la Espelunga. Arte románico. Pirineo. Senderismo. Eco-turismo. Patrimonio aragonés. Casa rural O Chardinet d'a Formiga. Sostenible.
Ermita de la Espelunga bajo Sierra Ferrera

Una vez en lo alto una pequeña fuente nos refresca y reconstituye. Recuperados de la fuerte subida unas magnificas vistas nos dan la bienvenida al santo paraje de  la Espelunga. Lugar donde vivió San Beturián o Victorián antes de ejercer como abad en el cercano monasterio.  En el interior nos aguarda un mestizaje arquitectónico entre lo humano y  lo natural. La suave luz exterior se desliza por las pequeñas aberturas envulviendo los inmaculados muros blancos hasta desvanecerse detrás del altar, en la cúpula de roca que cobija este lugar.

Mas información en la revista “El mundo de los Pirineos” nº 84 o en el Blog de Joaquín Ventura

Otoño 2011

El Otoño que no parecía llegar

El otoño de 2011, climáticamente dudoso, nos dejo finalmente un  buen sabor de boca y un sin fin de preciosas y cambiantes pinceladas en nuestros paisajes, todo un regalo para nuestros sentidos teniendo en cuenta que veniamos de unas estaciones secas y cálidas.

Frutos de otoño

No fue  un otoño como el de 2010: repleto de abundantes y sabrosísimos frutos salvajes como las tan apreciadas setas. Con sus variados sabores, formas y colores, que a su vez fueron las protagonistas de los más variados y ricos manjares. Aquel año nos conformamos con las simples negras y brillantes zarzamoras o las rojas frambuesas. Que después pasaron a almacenarse en forma de confituras. Nos toco esperar, como cada año, las primeras heladas para poder cosechar los ásperos arañones que pusimos a reposar con el dulce anís para convertirse en buen pacharán.

Climatología

Aquel dudoso otoño empezó con altas temperaturas, días brillantes casi veraniegos. Sin precipitaciones y un montón de polvo en los campos y caminos. Ya dábamos por perdido los colores de aquella estación pero poco a poco bajaron las temperaturas. Las horas de sol se acortaron como marca la norma. Los atardeceres pintaron los cielos y sus colores se reflejaron en las montañas de rocas calizas de Sobrarbe.

Las noches ya frías propiciaban el maravilloso cambio de las hojas de nuestros árboles caducifólios: cerezos, robles, hayas, chopos, fresnos, majuelos, mostajos, abedules, arces, serbales… Los bosques finalmente se fueron maquillando de norte a sur por todas la comarca. Pudimos, pues disfrutar de unos pocos e inesperados días de colores otoñales. Todo un  regalo de la naturaleza antes de que los vientos del norte hiciesen de las suyas con las  hojas, que pasaron a enmoquetar el sotobosque bajo cielos limpios y azules. Pero también ansiavamos los días nublados y fríos que nos traerían la tan preciada lluvia. Y, esperamos a que el gris diera paso al fantástico paisaje blanco invernal que ya no nos dejaría hasta la primavera.

 

Valle de Pineta: Cascadas y Llanos de la Larri

Hoy os invitamos a descubrir una clásica excursión en el Valle de Pineta Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: Un valle de fisonomía puramente glaciar,  destaca por su perfil en “U”, su fondo llano y la magnitud de sus murallones. De indudable soberbia y belleza en sus paisajes, en su geología, vegetación y  fauna. Un valle para recorrer y descubrir en cualquier época del año: con el manto blanco de la nieve en invierno; el delicado verde de los hayedos en primavera musicalizados por las aguas del deshielo; los frescos prados y imponentes montañas desnudas de verano;  y en otoño un espectáculo visual sin igual, mi  favorita.

 

Valle de Pineta Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Cascadas de La Larri

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La excursión de las cascadas y llanos de la Larri

Tiempo (ascensión) 1h.         Desnivel 270 m.

Valle de Pineta Parque <nacional de Ordesa y Monte Perdido
Llanos de La Larri

 

 

 

 

 

 

 

El camino arranca del fondo del parking situado al lado izquierdo del río Cinca, a unos 50 minutos en coche de nuestra casa: O Chardinet d’a Formiga. Seguiremos las indicaciones que marcan hacia los llanos de la Larri por el sendero de Marboré. Este camino se dirige junto al río y en unos pocos minutos al pie de las cascadas de la  Larri.

En este punto un cartel indicador nos marca dos itinerarios a seguir para llegar a un mismo sitio. A la izquierda el camino de Marboré,  recomendado para hacer la bajada, y a la derecha el camino por las cascadas: recomendado, a partir de aquí el recorrido marca un fuerte desnivel que transcurre junto a los distintos saltos de agua que conforman estas cascadas.

Subimos entre rocas, hayedos, agua y escaleras que nos ayudan en nuestro ascenso.  Finalmente llegamos a una pista forestal, seguimos hacía la derecha para cruzar por un puente sobre otro espectacular salto de agua. Pasamos por una verja y al poco salimos del hayedo donde la vegetación dominante son los arbustos, helechos y asfódelos.

La pista va serpenteando ganando altura hasta alcanzar los Llanos de la Larri, un sub-valle colgado al valle principal, también de origen glaciar. Estas praderas se cuajan de flores durante los meses de junio, julio y principios de agosto. Abundan flores como lirios, orquídeas y gencianas entre muchas otras.

Marmotas y Rebecos

Si nos apetece podemos continuar hacia el fondo de los prados hasta otra bonita cascada, aunque  habrá que añadir un poco mas de tiempo a nuestra excursión, pero os veréis recompensados con la visión de las marmotas, los acrobáticos vuelos de las chovas y los pequeños rebaños de rebecos desplazándose rápidamente por las laderas de estos prados.

Valle de Pineta Parque Nacional de Ordesa Y Monte Perdido
Valle de Pineta a medianos de octubre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para volver no hay mas que retomar nuestros pasos. Pasamos por la verja, el puente y continuamos por la pista, haciendo caso omiso al cartel indicador de las cascadas. Al rato encontramos otra indicación que nos marca el camino que desciende directamente a la pradera.  Pero podemos escoger continuar por la misma pista, un paseo mas tranquilo pero un poco mas largo. Esta excursión por el Valle de Pineta Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se puede alargar visitando también las Cascadas del Cinca

Mapas y mas información.

Valle de Pineta Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Nieve, naturaleza, Reserva de la Biosfesra
Lago de Pineta en invierno